Neumáticos que educan: Escuela Rural Puerto Esperanza impulsa nuevos espacios de juego a través del reciclaje.
La Escuela Rural Puerto Esperanza continúa fortaleciendo su compromiso con la educación ambiental mediante una nueva iniciativa que combina reciclaje, trabajo colaborativo y aprendizaje significativo. Durante esta jornada, la comunidad educativa recibió la visita de la Sra. Glendy, apoderada del Centro General de Padres, quien compartió su experiencia en la reutilización de neumáticos para la construcción de mobiliario y elementos decorativos.
La actividad fue coordinada junto a la profesora asesora del Centro de Estudiantes, Sra. Ismelda Contreras, permitiendo que los propios estudiantes conocieran de cerca el proceso de transformación de materiales en desuso. Asimismo, el tío Patricio Mancilla participó activamente de esta capacitación, con el propósito de replicar estos conocimientos en futuros proyectos que se desarrollarán durante el segundo semestre.
El primer trabajo consistió en la elaboración de pequeñas mesas fabricadas con neumáticos reciclados, las que estarán destinadas a los niños y niñas del primer ciclo. Estos nuevos espacios permitirán que los estudiantes cuenten con un lugar especialmente diseñado para desarrollar actividades lúdicas, recreativas y pedagógicas, reforzando la idea de que el aprendizaje también ocurre a través del juego.
Más allá de la construcción de mobiliario, esta iniciativa representa una experiencia educativa que promueve valores como la responsabilidad ambiental, la creatividad, el trabajo colaborativo y la economía circular. Cada neumático recuperado evita que un residuo permanezca en el medioambiente y, al mismo tiempo, adquiere una nueva utilidad al servicio de la comunidad escolar.
Esta propuesta se alinea con diversas recomendaciones internacionales sobre educación. UNICEF Chile destaca que los espacios educativos al aire libre y el uso de materiales diversos favorecen el aprendizaje, la creatividad, el bienestar y el desarrollo integral de niños y niñas. Del mismo modo, investigaciones sobre educación inicial evidencian que la utilización de materiales concretos y experiencias de juego fortalece la motivación, la participación y el desarrollo de habilidades en los estudiantes.
Como establecimiento con un fuerte sello medioambiental, la Escuela Rural Puerto Esperanza continuará desarrollando proyectos que permitan reutilizar materiales, embellecer sus espacios y, sobre todo, enseñar a las nuevas generaciones que cuidar el planeta comienza con pequeñas acciones realizadas en comunidad.
La dirección del establecimiento agradeció especialmente la generosidad y disposición de la Sra. Glendy, así como el compromiso de la Sra. Ismelda Contreras, del Centro de Estudiantes y de todos quienes hicieron posible esta actividad, reafirmando que cuando las familias y la escuela trabajan unidas, se generan oportunidades que dejan huellas tanto en los espacios como en la formación de los estudiantes.








Comentarios